
The Clone Wars no va dirigida a los fans de toda la vida. Su objetivo es enganchar a una nueva generación de seguidores, y mientras más jóvenes, mejor. Por ello, el guión escrito por Henry Gilroy peca de un excesivo infantilismo, partiendo de una trama tremendamente simple y plagando el metraje de diminutivos absurdos y palabrejas "guays" que dejaran completamente fuera de juego a los fans de la saga. Es Star Wars, pero no lo parece.
La animación también deja bastante que desear. Y es que en vez de optar por la animación refinada de Pixar o por el hiperrealismo de filmes como Final Fantasy VII: Advent Children, The Clone Wars apuesta por una animación de toques retro y ciertamente tosca. Las figuras y su forma de moverse resultan demasiado rígidas, con lo cuál las escenas de acción pierden bastante. A las expresiones faciales les pasa otro tanto de lo mismo, lo cuál no evita que algunos personajes virtuales sean más expresivos que sus homónimos de carne y hueso, como es el caso de Anakin Skywalker (Hayden Christensen).
Así pues, Star Wars: The Clone Wars no es más que una película infantil sin más pretensión que la de acaparar nuevos fans para la saga, y de la que el resto de mortales mayores de 8 años puede prescindir sin problemas. Ni que decir tiene que dejará completamente destrozados a los fans más fundamentalistas. Desde La Amenaza Fantasma no me disgustaba tanto una película de Star Wars, y creo que con eso queda todo dicho.
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