lunes, 8 de septiembre de 2008

Los mejores cines del mundo

Leyendo el último numero de la revista Cinemanía, concretamente la columna Eraserhead del crítico de cine Nando Salvá, he descubierto la existencia de una cadena de cines estadounidense de la que deberían tomar ejemplo el resto de salas del mundo.

La cadena en cuestión, Alamo Drafthouse Cinema, originaria de Austin (Texas), cuenta con los cines de más afluencia de público de todo el estado, y esto se debe a una sencilla razón: ir a ver una película a un cine Alamo es como ir de fiesta.

A lo largo del año, las salas Alamo combinan la proyección de los últimos estrenos con películas y ciclos de lo más peculiar, amén de sesiones golfas donde poder ver en pantalla grande títulos como Blade Runner o En Busca del Arca Perdida. Pero además, durante el verano, se organizan allí festivales tan frikis como el GI Joe Fest, donde se exhiben películas stop-motion protagonizadas por los míticos muñecos, o Unnecessary Sequels, un concurso de falsos trailers apadrinado por el ya mítico Fantastic Fest (la versión americana del Festival de Sitges), y muchas más propuestas igual de originales que estas.

Por si fuera poco, los cines Alamo suelen contar con premieres donde algunos de los directores más vanguardistas e influyentes del Hollywood actual vienen a presentar sus últimos trabajos. Así se han dejado ver por estas salas gente como Seth Rogen, Quentin Tarantino y el gran Guillermo del Toro, que se pasó hace un par de meses para presentar Hellboy II al público.

Pero probablemente lo mejor de los Alamo sea que mientras estás viendo tranquilamente una película, puedes pedirte una hamburguesa y una cerveza y que encima te la traigan a la mesa. Sí, estas salas tienen mesas y unos menús tan variados que van desde las clásicas palomitas y los nachos hasta pizzas y hamburguesas, pasando por toda clase aperitivos y bebidas. Y como al fin y al cabo se trata de salas de cine, muchos de los platos tienen nombres muy cinéfilos, como el batido de cinco dolares (puro Pulp Fiction), la hamburguesa Kevin Bacon (¿adivináis que lleva?) y la pizza Toro Salvaje.

Dicho lo dicho, queda demostrado que los Alamo Drafthouse Cinema son los mejores cines del mundo. Espero tener la ocasión de visitarlos algún día. O mejor aún, ¿porque no tomar ejemplo e implantar este estilo de cine en nuestro país? Seguro que las salas estarían siempre a reventar...

1 comentario:

Thor dijo...

Que envidia mas mala ke me acaba de entrar...

Th0r